viernes, 20 de junio de 2014

Capitulo 4: Nuevo Comienzo





 


      Es increíble verlo aquí y en tan buena compañía a decir verdad, no le puedo quitar lo bonita que es esa zorra. No puedo creer que me esté haciendo esto después de lo que paso entre los dos. Lo miro desde la distancia y él no se da cuenta que lo estoy observando; él sonríe, toma vino y habla con ella tan tranquilo, estoy tan embelesada en lo que estoy viendo hasta que una mano me toca el hombro derecho y doy un salto por el susto que me pego.



—Sharon, que susto me has dado.

—Lo siento, ¿estás viendo aquellos dos?

—Sí, no lo puedo creer que él me esté haciendo esto.

—Ahora que estás viendo la realidad, ¿qué vas a hacer?

—Haré lo que tengo que hacer. — camino hacia la cocina y dejo a Sharon con la palabra en la boca.

— ¿Adónde vas?



       No le contesto la pregunta, sigo caminando hacia la cocina, ya no pienso en nada solo actuó y me dejo llevar por la rabia y el coraje que siento por él.


       Unos minutos más tarde, estoy lista esperando que todo salga como quiero que salga. Sharon se imagina que haré y se esconde en un lugar donde tenga muy buena visibilidad para no perderse de nada. Poco a poco camino hacia la mesa en donde está la pareja con su pedido de comida. Me acerco con pasos firmes e interrumpo a la pareja en un beso apasionado.




—Buenas noches, señores. Disculpe la demora aquí esta su cena en la noche de hoy. — digo esto, la pareja se separa del beso y cuando Paul se da cuenta de quien está en la mesa  abre los ojos incrédulos y comienza a toser. 


     Le entrego a cada uno su plato y tomo la copa de vino de Paul y se la relleno, acomodo la botella en la cubeta con hielo y hago que me tropiezo al girar mi cuerpo hacia la mesa virándole en la cara todo el vino que había en su copa.


 — ¿El vino esta frio señor? —no contestada por el estado de sorpresa en que esta. —Porque si no está frio, con esto se puede refrescar. — no hago más que decir estas palabras, tomo la botella la coloco en la mesa y tomando la cubeta de hielo se la derramo en su entrepierna como reflejo se para de su asiento y yo con una fuerza que nunca creí tener lo siento de nuevo y me viro a decirle unas palabras a su acompañante.


—Usted, quiero decirle que este hombre... bueno... esta cosa andante fue mi novio hasta la noche de ayer por un año hasta ahora. Así que no se preocupe por mí, se lo dejo completito pero antes... — miro a Paul que se está secando su pantalón y yo con la misma paso la pierna de izquierda por su lado derecho y me siento en sus piernas y lo tomo por la barbilla para que me mire y me escuche. — Lo nuestro termino, quiero que me entregues las llaves de mi departamento y que vayas mañana a buscar todas tus cosas. — dicho esto, me lanzo a su boca y lo beso; beso que me responde y sus manos descansan en mi cintura.


     Cuando terminamos de besarnos, salgo de entre sus brazos y le digo a la rubia peli teñida.


—Todo tuyo,  ya no lo quiero. — doy media vuelta y salgo del restaurant hacia al auto.


      Casi llego a la salida del hotel y escucho una voz que me llama gritando.


— ¡Loanne! ¡Loanne, maldita sea! Detente ahora. — me grita por todo el camino que recorre y continúo mi andar sin hacerle caso a sus gritos. 


      Avanzo en mi caminar hasta llegar a la calle y es entonces que me detiene una mano.


— ¿Qué te pasa? ¿Porque hiciste esa maldita escena de celos?

—Celosa, ¿yo? No, ni te creas; no voy a alimentar tu maldito ego ya no más.

— ¿Qué hiciste entonces, explícame? Llegas y me haces una escenita.

—Simplemente amor, ya no te aguanto más, no quiero saber de ti. Esto se acabó. No quiero que me busques para nada. Te haré llegar toda tu ropa y quiero que me entregues mis llaves.

—No te la daré. La relación termina cuando yo quiera. —me advierte.

— ¡Suéltame! Ya no tienes poder sobre mí. Soy una mujer libre.

—Claro, ya está todo clarito. ¿Quieres terminar conmigo para seguir acostándote con tu amante, el tal Pierre?






—Maldito cabrón, bastardo. —con toda mi rabia, se lanzó una buena bofetada.

— Vámonos de aquí, Loanne.—Sharon llega donde mi cuando ve que la cosa se está poniendo difícil.

—Dale, vete pero recuerda algo. Tú, tu amiga y tu amiguito me las van a pagar. ¡Te lo juro!—me grita mientras camino hacia la puerta del pasajero y Sharon me acompaña a entrar al auto.


       Ya en el auto, me pongo el cinturón de seguridad y Sharon conduce hasta mi departamento. Ninguna de las dos décimos nada, todo es silencio; miro por la ventana dejándome llevar mis pensamientos y siento que mis ojos se llenan de lágrimas que han comenzado a bajar por mis mejillas. El camino hacia mi departamento ha sido uno corto o por lo menos así lo sentí. Veo a Sharon muy preocupada por cómo me encuentro pero continuamos en silencio.


       Cuando abro la puerta de mi departamento voy directamente a la cocina busco el martillo y un pestillo de seguridad que había comprado hace unas semanas y comencé a martillar para colocarlo en la puerta principal. Voy a mi aposento y consigo un candado; pruebo las llaves y sirven. Regreso a la sala y termino mi tarea.


— ¡Qué bueno! Por la menos tienes ese pestillo y candado así dormiremos tranquila.

— ¡No, tú te vas!— le digo muy serie y firme.

—Loanne no te voy a dejar sola.

—Si lo harás porque estaría en juego nuestra amistad.

— ¿Que dices?

—Lo que escuchaste, quiero que te vayas a tu casa y no te preocupes por mí. Yo estaré bien. — le expreso más tranquila para que confié en mí y me pueda dejar sola.

—Me asustas.

—No hare nada en contra de mi bienestar. —aclaro mirándola a los ojos.—Este proceso lo quiero pasar sola.

—No tienes por qué hacerlo así, nos tienes a Alice y a mí que somos tu familia. Estamos contigo siempre en las buenas y en las malas.

—Lo sé pero lo quiero y lo necesito. Por favor, Sharon ve tranquila.- le digo.

—Me preocupo por ti.

—Pues no deberías, estoy y estaré bien. Ve a descansar que mañana viajas.

—Si quieres…

—Ni se te ocurra cancelar tu viaje. —la amenazo. —Vayan a sus destinos tanto tú como Alice que estaré bien.



        Después que le hice prometer no sé cuántas promesas a Sharon, por fin se marchó del departamento y me quedo sola con mis recuerdos y el silencio. Me senté en el sofá y me perdí en mis pensamientos pero no les podía dar cabida porque tenía mucho que hacer.


       Me levando del sofá; camino hacia la cocina y busco entre los artículos de limpieza unas bolsas de basura, tomo dos y me dirijo a mi vestidor; saco toda su ropa colocándolas encima de la cama. Tardo unos minutos; busco entre mis cosas y consigo una cuchilla para  comenzar a destrozar toda y cada una de sus ropa incluyendo su ropa interior.      Cuando termino de descuartizar sus ropas las echo en una de las bolsas; luego recojo todos sus artículos personales y los coloco en la otra bolsa pero estos ya están vacíos; todos.


       Cerca de las tres de la mañana, dos bolsas de basura llenas de cosas de Paul; me doy un baño rápido y bajo el agua fría me cae todo lo que he pasado los últimos días e incluso los últimos cinco meses. Han cinco meses de desplantes, cenas sin su compañía, de borracheras, llegadas de madrugadas queriendo hacerme el amor sin ningún tipo de respeto hacia mí, que dichas relaciones no eran seguidas y cuando las teníamos era solo para su disfrute nunca procuro el mío.



«Pero eso ahora se acabó desde mañana seré una mujer diferente, libre, tomare mis propias decisiones, quiero vivir y recuperar la Loanne que era hace un año atrás.» 


Y con este pensamiento me duermo.


      A la mañana siguiente, duermo hasta tarde y cuando abre mis ojos me fijo en el reloj que tengo en la mesa de noche que marca las once de la mañana; me estiro antes de salir de la cama a pesar de que ayer me dieron un masaje siendo como si me hubieran pasado un camión por encima. Camino hacia el baño, me cepillo los dientes y tomo una ducha rápida para después hacer un rico café para comenzar mi domingo ya que  las chicas y yo estaremos almorzando más tarde.



      Tengo tres horas para mi ante que lleguen las chicas y decido dar un chequeo por todo el departamento por si acaso hay algo de Paul para que después no tenga ninguna excusa para verme. Aprovecho para recoger mi cuarto y mi oficina y mirando bien las dos habitaciones, estas deberían de tener una pequeña transformación.


        A media hora de llegar las chicas, me doy otra ducha ya que había sudado recogiendo las habitaciones. Salgo del baño y me adentro en mi vestidor en busca de una blusa blanca sin mangas, unos jeans color azul con unas sandalias altas y los accesorios en plata.                        

       Unos minutos mas, tocan la puerta y cuando la abri estaban aqui, mis queridas amigas, las hermanas que el destino me regalo. Luego de unos besos y abrazos nos fuimos almorzar.



                                        L'Assagio Castille Paris Restaurant


       Llegamos al L'Assagio Castille Paris Restaurant que es unos de los restaurantes favoritos de nosotras y cuando llegamos nos sentamos en las mesas que estan al aire libre. Llega el mesero ordenamos unos panes con ajo, queso y perejil como aperitivo y mas tarde pediriamos los platos principales. Estuvimos en silencio viendo el menu hasta que Sharon suelta el menu y me mira fijamente.


—Ya no puedo más con este silencio, necesito saber como estas Loanne. Y vengas a decir que bien porque sé que la estás pasando de horrores.

—No les voy a mentir. Me siento que no soy yo, que algo me falta; me siento incompleta.

—¿Porque lo dices?—me dice Alice con cara de curiosidad.

—Chicas, saben que tenía mucha esperanza con Paul y con todo esto ya no habrá nada.

—No digas eso. Tu eres una hermosa mujer e inteligente, carinosa, sincera y se que va a conseguir un verdadero amor en un perfecto hombre.

—Alice y Sharon ya no hay otra oportunidad para mi. Paul me ha echo dano y no se pueda recuperar la fe en el amor.                        

        
         Después del almuerzo con las chicas, nos dirigimos al aeropuerto para que Alice, Sharon y sus respectivos acompañantes abordaran sus vuelos. Nos despedimos por undécima vez entre abrazos, besos, lágrimas, gritos y risas;  hasta que llegó la hora de decir hasta luego. Veo a mis amigas alejarse de mí y siento que me quedo vacía sin su compañía, esta semana se me va hacer muy difícil sin ellas.

Como no quería ir a casa temprano, decido hacer un pequeño paseo por la ciudad y ha sido una mala idea; lo único que veo son un sinnúmeros de parejas enamoradas besándose, caminando con sus manos entrelazadas y sonriéndose el uno al otro. Unos minutos después camino hasta mi auto y regreso a mi casa.  


       A llegar a mi departamento paso por mi oficina, prendo el ordenador y la radio; necesito musa para trabajar unas ideas para la cuenta del señor Lay; unos de nuestros clientes. Así estoy por unas tres horas y he adelantado bastante en esa cuenta hasta que el sonido de mi móvil me sacan de mi concentración.



—Hola.

—Hola preciosa, ¿cómo estas?

—Bien, estoy trabajando con unas ideas para la cuenta de Lay.

—¿Me las puedes enseñar?

—No, aun no estan lista. ¿Y tú como has estado?

—Ahora estoy muuyy bien que escucho tu hermosa voz.

—Por favor Pierre, no empieces.

—No voy a empezar porque no quiero terminar.

—No me digas eso; no he estado bien en estos últimos dias.

—Eso tiene que ver con...

—Si pero no quiero hablar de eso. Me hace daño.

—Como tu decida pero quiero que sepas que estaré aquí por si me necesita.

—Gracias.



       Continuamos hablando de mis ideas, de mis proyectos personales y los de él hasta que tocan la puerta a puñetazo y gritando en el pasillo de mi piso.



—Loanne abreme la puerta, vengo a hablar contigo. —Paul gritandome.

—Loanne; ¿qué es ese ruido? — me pregunta un Pierre ansioso.

—Es Paul, Dios es Paul. — le respondo muy asustada. — Y él aun tiene las llaves de mi departamento y no he cambiado las cerraduras. Va a entrar, va a entrar.

—Calmate preciosa; ve a tu habitación y encierrate. Salgo para allá en unos minutos estoy contigo. No cuelgues la llamada. —me dice mientras voy a mi cuarto y hago lo que me pidio.

—Tengo miedo, Pierre. Ya esta adentro. —trata de calmarme pero es imposible; escucho el beep de la alarma de su auto y sé que de un momento a otro estará aquí.

—Maldita zorra no te escondas. Tu amante no podrá defenderte. Estas aquí sola muy solita.



       Cada vez su voz es mas cercana hasta que entra a mi habitacion tumbando la puerta. Suelto el móvil y me siento dentro del vestidor y me agarro las dos piernas y pongo mi cabeza entre ellas hasta que un jalón fuerte me levanta de una vez.


—Sueltame, cabrón. Me estas haciendo daño.

—No más de lo que me has hecho hace par de horas atras.

—Tu mismo te lo has buscado, no debiste engañarme como lo hiciste. Yo te amaba. —le digo mientras me saca del vestidor y me lanza a la cama. Vuelo por los aire hasta caer en mi cama.


        De inmediato se tira encima de mí con todo su peso me aprisiona contra la cama y usa toda su fuerza para aguantarme y comienza a besarme. Lucho con todas mis fuerzas para zafarme de él pero es inútil. Sigue dando besos y me acaricia mis pechos actos que me dan asco. Hasta que alguien me lo quita de encima y solo veo a Paul caer al piso.


—Hijo de puta, te ensenaré como tratar a una mujer. Maldito desgraciado. —le dice Pierre tomandolo de sorpresa y lanza puños a diestra y siniestras



       Me levanto de la cama y llego hasta donde esta Pierre dandole a Paul y trato de separarlos pero le esta dando con mucho coraje. Le grito varias veces a Pierre que se detenga hasta que logro que lo haga y me abraza con fuerza y yo me dejo abrazar; estoy muy nerviosa.


—¿Estas bien, preciosa?


       Muevo mi cabeza en negación. Me lleva a la cama, me deja para ir al vestidor  y coge una de mis maletas y va abriendo las gavetas de mi ropa sacandolas sin mirar que es lo que esta poniendo en la maleta. Ya tiene mis ropas y se acerca a mi poniendose en cuclillas y me dice.


—Nos vamos de aquí. Te llevo a un lugar seguro. ¿Me entiendes?

—Si, te entiendo. —se levanta agarrando la maleta y con el otro brazo me abraza para salir de la habitación. —Pierre no me dejes sola, por favor.

—No tengo intención de dejarte sola nunca. —declarándolo me da un beso tierno.

—¿Nos vamos?

—Si, vamonos. 

12 comentarios:

  1. Paul es un mal nacido hdp, yo sabia que le era infiel grrr. ame la reacción de Loanne jaja lo dejo bien en ridículo frente a su amante.
    ya quiero saber como siguen Loanne y Pierre, aunque estoy segura de que Paul no se las va a dejar nada fácil
    me encantoooooooo
    un beso linda :)

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    1. Solll!!! Ese desgraciado obtuvo lo que merecia y si Loanne tenia que ponerlo en ridiculo por todo lo que ella paso con el. Y bueno con Loanne y Pierre es otra historia que esta a punto de comenzar. Sol muchas gracias por estar aqui apoyando capitulo tras capitulo. TQM Besos

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  2. Ahhhh maldito Paul como fue capas de engañarla y ahora querer abusar de ella.
    Pierre eres un caballero, ya me puedo imaginar lo que pasará entre ellos
    Me encanta y cada semana esta mejor
    Muackss ;)

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    1. Paul merece una buena paliza para que no sea cabron con las mujeres, ya me desahogue, jajaja.
      Si mi Pierre es todo un caballero; me enamoro de el; insisto quiero un Pierre para mi solita. Lore, gracias por todo el apoyo y nos leeremos en el proximo. Besos

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  3. Okkkk Pierre es hermoso que ticket debo agarrar para poder tener uno así por otro lado Paul yo mínimo lo reviento completamente y después lo meto en un triturador es un mal nacido dios es que no puedo creer todo esto pero Loanne debe tener algun pasado para que por esto pierda la fe así que quiero mas excelente cap tqm exitos

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    1. El numero ganador lo tengo yo... jajaja. Uy, no seas tan buena con Paul, jaja s eso hay que cortarlos a pedacitos. Poco a poco nos iremos enterando de muchas cosas, solo estamos calentando los motores. Guada gracias por el apoyo me has brindado. TQM Besos.Hasta el proximo

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  4. No comprendo porque Paul la trata así y no quiere dejarla ir, si el está con otras ???
    Es un desgraciado, no se trata así a una mujer, forzándola a tener relaciones!!!
    Pierre es un amor, la protege y la cuida.
    Que ganas de saber que pasará entre Paul y ella.
    Un beso.

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    1. Mi querida Erika, algunos hombre ni comen ni dejan comer; son unos perros egoistas. jajaja. Ya veremos como le va a Loanne con Pierre. Gracias por el apoyo que me das semanas tras semanas. Besos y hasta el proximo.

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  5. AH, pero por fin me pongo al corriente!! está de muerte estooo!! pero siempre quedo picadita!! Ummm lo de Paul era de esperarse... pero bahh hombres así es lo que hay en esta vida!! Vamos a ver qué pasa!! Besitos!! :D
    Lore Mtnz... x si no me reconoces... jajaja ;)

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    1. Lore, que bueno estas por aqui y que te has puesto al dia con la historia. Esos hombres de esos hay de mas. Gracias por estar aqui apoyandome. Besos!!!!

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  6. Recién encontre la historia y me ah gustado mucho..

    Paul es el típico hombre demente posesivo y egoísta la antítesis del hombre ideal y Pierre hasta ahora un caballero, me encanto como la defendió ya lo ame espero que no me defraude... Un placer leerté...saludos!

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    1. Dannays, bienvenida. Espero que te siga gustando la historia. Si Paul es el hombre que no come ni deja comer y Pierre es el hombre ideal, indicado que se muere por querer y proteger a la mujer que quiere.

      Gracias por estar aqui conmigo apoyandome con tu tiempo. El placer es todo mio por permitirme darte una buena historia.

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