viernes, 1 de agosto de 2014

Capitulo 9: Celos, malditos celos



Nos deseábamos, lo disfrutamos y se terminó.

       Después de una semana llena de puro sexo, vuelvo a mi vida normal; estoy en mi departamento analizando todo lo que he vivido con él y sí que lo disfrute, aun siento sus manos sobre mi piel, el dentro de mí y su única forma de hacerme suya. No me arrepiento de lo que hice ni de lo que no hice, disfrutamos el momento y se acabó.

        De ahora en adelante el trato que tengamos será uno incomodo pero sé que poco a poco nos acostumbraremos a esta nueva situación. En una relación como esta es imposible no involucrar los sentimientos; Pierre lo hizo y no quiero lastimarlo por ser un hombre maravilloso, un buen amigo y un excelente jefe pero no me enamore, no sentí que fuera el indicado.

      Mientras llega Sharon, comienzo a recoger y organizar un poco mis cosas; mis cosas están perfectamente ordenadas y en su lugar. A quien Pierre contrato para la organización de mis cosas; sabe muy bien cómo hacer su trabajo. Cuando tengo todo listo en su lugar, me dirijo a la cocina para preparar la comida para cuando Sharon llegue del viaje. 

        La charla que tendremos será una muy intensa y sé que no saldré bien parada de ella. Conozco a mis amigas, en especial Sharon que es la más liberar pero siempre le gustan las cosas al derecho sin trampas ni engaños.

        Dos horas después, ya tengo la comida lista, me he duchado y estoy frente a mi nuevo ordenador tratando de adelantar lo que el desgraciado de Paul destruyo. Tenía bosquejos y unas ideas para la cuenta del señor Lay que estaban listas para hacer un preliminar y enseñarle a Pierre mis avances.

        De pronto escucho el timbre de la puerta del edificio, pregunto quién es y la voz de mi amiga suena en todo mi departamento, le abro la puerta y salgo hacia los ascensores a esperarla y decirle como encontrara mi casa.

      Minutos más tarde, se abre uno de los ascensores, veo a mi amiga con cara de pocos amigos y decido ir directa al grano. A pesar de su humor, nos abrazamos por unos segundos cuando nos separamos y comienza a caminar, la detengo en seco. 

—Sharon quiero decirte algo antes de entrar a mi departamento.
—Dime, ¿qué paso?
—Mi departamento esta cambiado, hubo que hacerles unos cambios de manera urgente.
—Dime de una buena vez que paso porque mi paciencia la estas poniendo a prueba Loanne.
—La noche que ustedes se fueron, vino Paul borracho a gritar e insultarme, entro y casi me ataca pero Pierre llego y pudo detenerlo dándole una golpiza dejando a Paul en el suelo inconsciente. Pierre me llevo a su departamento y la mañana siguiente encontramos que Paul había destrozado casi todo en mi departamento.

—¡Oh, por Dios! Loanne, ¿tu estas bien? Dime que si por favor.
—Sí, estoy bien en lo que cabe.
—¿Porque dice en lo que cabe?
—Ven, te lo contaré todo adentro.
—Sí, me lo tienes que contar con lujos de detalles y con una botella de vino.

      Entramos y ha quedado en una pieza y con la boca abierta por lo espectacular como Pierre dejo mi casa. Le enseno todas las áreas que fueron remodeladas y ha quedado fascinada con la sala y con mi habitación. Nos sentamos en uno de los sofás con una botella de vino tinto y le cuento todo; desde el trato que hice con Pierre, la inesperada visita de Paul y como me trato, cuando llego Pierre evitando que Paul me violará y que me llevo a su casa, todas las atenciones que tuvo conmigo, lo de la remodelación y la gran estupidez que hice cuando me trajo a la casa.




—Loanne, ¡tú estás loca! ¿Cómo se te ocurre hacer semejante trato con Pierre? Has deseado a ese hombre por semanas. No, tú no eres así. Lo que hiciste es digno de mí, no de ti. ¿En dónde está mi amiga?
—Sharon, solo fue un gusto. Estoy cansada de escucharte decir que disfrute mi vida y cuando lo hago, me tomas como loca, desquiciada.
—Perdón pero nunca pensé que lo hiciera así y menos que te atrevieras a revolcarte con Pierre.
—Solo vi la oportunidad de enredarme con él y ya. Fue un deseo, unas ganas, una...
—Calentura.
—No quería involucrar los sentimientos en una aventura. Hable con Pierre; fui sincera con él, estuvo de acuerdo y lo disfrutamos.
—Ahora, ¿qué vas a hacer? ¿Te vas a seguir acostando con él? ¿O solo va a durar una semana?
—No lo sé. Si me busca,... nos revolcamos; ¿porque no?
—¿Y si Pierre se enamora de ti? ¿Has pensado en ello? ¿O si por casualidad la que termina enamorándose eres tú y luego él te rechaza?
—No creo que termine enamorada de Pierre, eso lo tengo muy claro. Y no siento que Pierre sea el indicado para mí.
—Pues si no es el indicado, como tú dices, entonces disfrútalo con protección.
—Sharon, estoy loca pero no soy estúpida. No quiero consecuencias en esta aventura; si pasa algo sé que Pierre estará a mi lado pero no me voy a arriesgarme.
—Por lo menos te estas protegiendo. Ahora, dime una cosa mariposa. Solo por curiosidad nada más, lo hace bien ¿verdad?
—¡Sharon!—le pongo una sonrisa de adolescente emboba.
—No me digas nada, tu sonrisa me lo dice todo y más. —expreso con otra sonrisa.—¿Tiene la polla grande?
—¡Por Dios, Sharon!...—quedo en silencio por unos segundos.— Si, la tiene grande y como se mueve…mmm sí que la sabe usar.—relamiéndome toda al recordarle.
—Lo sabía y te gusto. ¡Maldita golosa! ¿Y te corriste con él?
—Muchas veces.
—Eres una maldita zorra. ¡Qué bueno que lo disfrutaste, cariño! Y tengo la impresión que no va a hacer el único hombre que te haga sentir una verdadera mujer. Más bien, es un preámbulo de lo que puede venir a tu vida.— sentencia Sharon.
—Dios te oiga, Sharon. Te extrañé mucho, me hiciste mucha falta.—abrazándola.
—Si como no, con semejante compañía que tuviste esta semana me ibas a extrañar.—me dice a la vez que me corresponde el abrazo.

***


     Cuando termine la sesión de fotos, me fui a arreglar. A colocarme el disfraz que tanto odio. Mi vida es un asco, siempre tengo que esta de punta en blanco, tengo que representar a la niña de su casa que tiene que comportarse a la altura de su estatus social. Solo esto me ha sacado de mi aburrida rutina. Salgo del vestidor y me encuentro con la persona que no quería ver nunca más en mi vida.

—¿Donde esta Logan? —le pregunto.
—Salió un momento.
—Le puedes decir que me fui y que en la semana lo llamo; por favor.
—Le diré…!Emily! Quiero hablar contigo.
—Yo no.
—Por favor, solo cinco minutos de tu tiempo.
—Está bien, solo cinco... Te escucho.— acepto hablar con él para que me deje en paz.
—Bien,... Esto...primero quiero pedirte disculpas por la actitud que tome contigo hace unos días. Me comporte como un verdadero gilipollas. En realidad nunca me he comportado así y mucho menos con una mujer. No sé lo que me pasa contigo... Me atraes.— a corto la distancia mientra me disculpo.
—No sigas...Te perdono pero no sigas por ese camino. Tú y yo no nos conocemos y al final quien perderá va a hacer tú y no tengo la intención de lastimar a nadie.
¿Tu lastimarme?, no lo creo. Pero si; quiero ir por este camino, eres una mujer hermosa digna de ser cortejada y si me lo permites eso es lo que haré.
—No, no lo harás. Tú no escuchas, ¿verdad? No puede ser.— doy tres pasos hacia atrás, no lo quiero mas cerca de mi.
—Dame la oportunidad de conocerte y que me conozcas. No te arrepentirás.—me dice casi suplicando.
—Si lo haré. Me arrepentiré porque yo... «Emily cierra la boca.»
¿Tu qué? Di lo que sea, no me molestaré.
—No soy lo que ves aquí.
—Quiero verte, quiero saber quién y cómo eres.




        Nos quedamos mirándonos fijamente la mirada y enseguida se escuchan unas voces que se están acercando y nos encontramos en frente a Logan y a uno de sus ayudantes.

—Emily ¿aun aquí?—pregunta sorprendido Logan.
—Si pero ya me voy, me llamas cuando tengas las fotos.
—Sí, lo haré.
—Ya me voy, espero tu llamadame despido de Logan con uno beso en cada mejilla.
—Adiós, Charles.me acerco y le digo.—sorpréndeme.y salgo corriendo del lugar.
¿Que paso aquí, Charles? ¿Todo bien?
—Si. No pasó nada.
—Nada... y tienes la cara de imbécil más grande que he visto.
—Me gusta.
¡Cuidado, cuidado!
—Lo tendré y me ayudaras.
¡Yo, no!
¡Tu, si!
—Bueno, después que me pague las fotos; antes no.
¡Maldito cabrón interesado! Necesito tu ayuda antes que se acabe la semana. Si espero a que te pague, será como en unas tres semanas y no voy a esperar ese tiempo.
—No quiero arriesgar mi dinero ni mi trabajo por una calentura tuya. Pero voy a hacer la excepción por esta vez. Emily me agrada para ti.
—En serio, ¿lo harás? ¿Me ayudaras?
—Sí, imbécil y ya saca tu culo de aquí que quiero trabajar.
¡Gracias por todo! Deberías de divertirte un poco.
—¡Adiós!
—¡Adiós!

        Espero que la calentura no le traiga problemas con esta chica. Me agrada pero no sabemos de ella. A la primera oportunidad hablare con Charles con más calma y le avisare a Víctor por si necesito refuerzos.

                                                             ***


      En la mañana siguiente, me levanto súper temprano, no quiero tener ningún problema con Pierre. Hasta tengo tiempo para desayunarme con calma, arreglarme un poco más mi cabello y maquillarme. Recojo mi maletín con mi tableta portátil, mi móvil y las llaves para dirigirme a la oficina, presiento que el día será uno intenso.

        Cuarenta cinco minutos más tarde y a solo quince minutos para comenzar el día laboral, me encuentro a Sophie la secretaria de Pierre en la cocina preparando el desayuno a su jefe.

—Buenos días, Sophie. ¿Cómo amaneciste?
—Buenos días, Loanne. Bien. ¿No estabas con Pierre en la reunión?—me pregunta algo confusa.
—No, ¿qué reunión?
—La reunión con los señores Lay. —me dice despreocupada terminando de preparar el desayuno.
—Tengo esa reunión programada para el viernes. Es extraño que Pierre no me haya llamado para hacer el cambio. «!Mierda y más mierda! Esto no me suena bien, aquí hay gato encerrado no sé porque Pierre hizo esto, él es muy cuidadoso con las citas y en especial las mías que manejo la mayoría de los clientes de la empresa.»
—¿Y cuando llega Pierre?
—Debe de estar por llegar. Me llamo como hace cinco minutos que esta de camino.—me dijo cuándo tomo la bandeja con el desayuno y se dirige fuera de la cocina. —Te dejo para prepararle la mesa a Pierre.
—Gracias, Sophie.
—Nos vemos más tarde.—se despide cerrando la puerta detrás de ella.

         Me quedo sola en la cocina envueltas en mis pensamientos pero a la vez aligero el paso con mi café; llego a mi mesa, prendo el ordenador y verifico mi agenda personal donde hago todas mis anotaciones para luego pasarla a la electrónica para que cualquiera de mis compañeros puedan accesarlas en caso que no pueda asistir a alguna de ellas.

       Verifico si hay algún cambio en mi agenda personal y nada, subo la electrónica y hay un comentario de que se adelantó la cita y quien realizo el cambio fue por Pierre y el mismo se la asigno. «¿Por qué habrá hecho esto? Si tiene coraje, solo es cuestión de desquitarse conmigo no con los clientes.»

¿Qué diablo paso aquí? ¿Porque Pierre no me aviso del cambio? Se supone que no mezcla el trabajo con el placer. Minutos después; me quedo de una pieza cuando lo veo llegar a la oficina echando chispas por los ojos. Cuando llega a recepción, llama a Sophie para que lo acompañe.

—Sophie ven conmigo a la oficina.—le dice enojado.—Y cuando termine contigo; usted, señorita Tassart Le Mercier entrara a mi oficina.—ordena sin mirarme.

      Ella y yo nos miramos asustadas e incrédulas de lo que estamos escuchando y viendo. Ninguna de las dos hemos visto a Pierre en esa actitud tan altanera. Sophie entra con él y yo trato de concentrarme en mi trabajo pero no lo logro, solo pienso que tan pronto entre por esa puerta veré a un Pierre muy cabreado.

       Pasan diez minutos y se abren las puertas de su oficina, el corazón se me quiere salir del pecho y no porque le tema a lo que me dirá sino a lo que podamos hacer dentro de su oficina. Cuando Sophie pasa por mi lado, me pide que dome a la fiera que acaba de dejar encerrada y todo lo veo claro, está muy cabreado conmigo y no sé qué hare para contentarlo.

       Cuando entro a su despacho, cierro la puerta detrás de mí y con cautela me voy acercando a una de las sillas que tiene frente a su escritorio. Me quedo esperando a que termine de escribir en el ordenador pero me entrar la curiosidad. No me va a ver, se comporta como un niño pequeño que le acaban de quitar su juguete favorito.



—¿Me puedes explicar que paso con la cita de los Lay?
—No.—sigue escribiendo.
—¿Porque no? Es mi cuenta, ellos…—le cuestiono lo más tranquila que puedo.
—Ellos firmaron el contrato y ahora te harás cargo de todo lo demás.
—¿Que? Sabías que es una cuenta importante para mí. ¿Porque interviniste?— estoy comenzando a cabrearme.
—Porque lo tuve que hacer.
—¿Cómo que lo tuviste que hacer? ¿Qué demonios te pasa?—comienzo a gritar
—Cuidado con su vocabulario, señorita Tassart Le Mercier.—me mira y se para de su asiento.
—¡Cuidado mi abuela! Carajo, Pierre por lo menos me lo hubieras dicho.—le grito ya muy cabreada por su actitud.
—No suelo dar explicaciones a mis empleados de lo que hago o no en mi empresa.—me grita.
—No te reconozco. ¿Donde carajo dejaste a Pierre, a mi amigo?—sigo cabreada.
—En la puerta de tu departamento. —se gira fijando su dura mirada hacia mí.
—Es por eso, ¿verdad? Por la humillación. ¿Te quisiste vengar de mí con mi trabajo?
—No. Solo moví unas fichas.—camina hacia mí y yo doy pasos hacia atrás.
—No me gusta como estas hablando. Quiero a mi amigo de nuevo.
—Toma, tu nueva cuenta.—anuncia llegando a su escritorio poniéndome un cartapacio frente a mi.— el sábado viajas a España, te entrevista con el cliente y regresa temprano el domingo.
—¡No iré! Como me quitaste la cuenta de Lay y la cerraste por tu cuenta, ahora te quedas con esta cuenta, no me interesa.
—Loanne, iras aunque tenga que amarrarte al asiento del avión.
—¡No te atreves!
—No me desafíes porque no sabes de lo que soy capaz de hacerte. No me conoces, Loanne. Te ordeno que tomes el cartapacio y te vayas a dedicarte en cuerpo y el alma a esta cuenta, es una orden.—gritando a viva voz, cosa que me hizo estremecerme de pie a cabeza por el miedo que me acaba de producir sus palabras.
—¡No lo hare!—le digo mientras caminaba hacia la puerta; expreso solamente para llevarle la contraria.
—¡Loanne!—me grito dejándome paralizada en frente a la puerta.

        Hubo un momento de silencio, yo sin dejar de mirar a la puerta que está enfrente a mí porque si me viro y lo miro a los ojos, lo haremos aquí. Los dos estamos muy cabreados, llenos de deseos frustrados. Segundos más tarde, comienzo a sentir su energía que me llena por completa; se me acerca al oído y me dice.

—Me encanta que estés cabreada como lo estoy yo pero sin los mismos motivos. El tan solo verte así, ejerciendo y exigiendo tú respeto; estoy muy excitado. Me pones y mucho. Me dan ganas de llevarte lejos de aquí y secuestrarte hasta que te convenza de lo que provocas en mí.—sentencia pasando las puntas de sus dedos por mi codo bajando con mi antebrazo llegando a una de mis manos entrelazando nuestros dedos.

—¡Suéltame!—no voy a ceder, no me voy a poner así de fácil para ti. Abro la puerta y salgo hacia mi escritorio y Pierre se queda en su oficina mirándome como un idiota.

        Salgo de inmediato de sus encantos; no le voy a poner el camino fácil. Estoy cabreada por lo que me hizo con la cuenta Lay. Se tomó un atrevimiento que no se lo voy a permitir, para que; para que me envié a paseo con otra cuenta.

        Según va pasando la mañana, todo ahora está en calma. Acercándose la hora del almuerzo recibimos una no muy grata visita, por lo menos no para mí. Sophie la atiende porque es para Pierre; estudio con detenimiento de arriba hacia abajo.

—Buenos días; señorita.
—Buen día. ¿En que la puedo ayudar?—Sophie le responde su saludo.
—Necesito ver al señor Pierre Dupont, por favor.

     Cuando escucho el nombre de Pierre en los malditos labios de esta zorra, me estremezco y me entra un coraje de la nada.

—¿Quién lo procura?

—Indícale que… Erika Di Giorgie.—le digo a la vez que una voz ronca y sexy pronuncia mi nombre y cuando me viro a mirar; lo veo más hermoso y sexy que nunca.

                                                            Erika Di Giorgie



6 comentarios:

  1. Espero que despues de semejante cabreo venga una buena reconciliación!!!
    Estoy disfrutando muchísimo de esta novela, mi querida Damaris, se nota tu evolución, el empeño que le estás poniendo. Muy bueno, MUY bueno de verdad.
    Te mando besos <3

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  2. Ese que se cree para tratarla asiiiiii!!!
    Que les pasa a todos los hombreeeeeeeeeee!!
    ME ENCANTOOOOOO ves como PUEDESSSSSSSSSs!!
    Un Besote TQM!!!!

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  3. Oh mi Dios!!!!!!!
    Lo mejor de la pelea es el sexo de reconciliación..... Aunque algo me dice que pasarán muchas cosas en España y le diremos adiós a Pierre.
    Ya quiero saber quién es la zorra que busca a nuestro sexy Dios del sexo.
    En espera del siguiente.
    Un beso y mi más sinceras felicitaciones!!!!!

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  4. Omg!!! Espero quela reconciliación sea mejor ,esos dos son unas fieras ..
    Y Erija quien es ,Loanne esta celosa ahhh me encanta, cada capitulo esta mejor
    Muacksss hermosa. ;)

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  5. Okkkk que le pasa a Pierrer que bello era y ahora esta tan enojado y se siente tan sexy y excitante dios es que no lo puedo creer pero no se porque en España nos llevaremos una muy grata sorpresa dios muero y después Pierrer sera el que se arrepienta de lo que hizo jajajajaja Muero por leer más excelente y extraordinario capítulo exitos mi linda niña tqm

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